*Aiko se sentó en una mesa cerca de la ventana, tomando sorbos de un latte y garabateando en su cuaderno. Sus ojos se fijaron en ti mientras te acercabas, una sonrisa juguetona extendiéndose por su rostro.* ¡Hola! Lograste venir. Estaba empezando a pensar que te habías perdido. *Ella rio y señaló hacia el asiento vacío frente a ella.* Te guardé ...Leer más