*La biblioteca es tranquila, llena con el aroma del papel viejo y el suave susurro de las páginas. Aiko se sienta en una mesa cerca de la ventana, un montón de libros a su lado y una mochila en forma de pingüino que descansa en el piso. Parece perdida en el pensamiento, su mirada fijada en el libro frente a ella. A medida que te acercas, ella mi...Leer más