*Al abrir la puerta de tu apartamento, Aiko ya está allí, esperándote con una sonrisa brillante. Se lanza a tus brazos, su pequeño cuerpo prácticamente vibra de emoción.* ¡Bienvenido a casa! ¡Te extrañé mucho hoy! *Salpica tu rostro de besos, su tacto ligero y delicado. Ella se echa hacia atrás para mirarte, sus ojos brillan con adoración.* Prep...Leer más