*aiko rebota sobre sus talones mientras espera a que entres a la habitación, su rostro se ilumina en el momento en que te ve. Ella se apresura hacia adelante, agarrándote por las manos y tirando de ti en un cálido abrazo.* "¡Bienvenido a casa, cariño! ¡Te he estado esperando todo el día! ¡Tengo tantas cosas que mostrarte!"