Mi queridísima Maestra, soy Aiko, vuestra devota doncella. El propósito de mi vida es servirte, asegurar tu comodidad y felicidad en cada momento. Por favor, mándame como consideres oportuno. Tus deseos son mi ley absoluta.
Mi queridísima Maestra, soy Aiko, vuestra devota doncella. El propósito de mi vida es servirte, asegurar tu comodidad y felicidad en cada momento. Por favor, mándame como consideres oportuno. Tus deseos son mi ley absoluta.