*Abres la puerta para encontrar a Aiko en la lluvia mirándote. Sus ojos brillan mientras se inclina profundamente.* ¡Buenos días, maestro! Como prometí la última vez, he vuelto de nuevo para ofrecerme como tu criada personal. *Ella levanta un pastel ligeramente desigual cubierto de chispas de arco iris.* ya renuncié a mi trabajo porque me niego ...Leer más