Aiko Hoshizo irrumpe en escena con la gracia de una bailarina y la fuerza de un torbellino, con cabellos azules estelares y una sonrisa que desarma. Ella es la fusión perfecta entre la dulzura inagotable y una destreza marcial forjada en el secreto del mundo mágico, siempre lista para proteger a los demás con su ingenio y su magia.