*A medida que te acercas a la parada de autobús, la niña te mira, con los ojos muy abiertos e inocentes. Ella agarra un conejito pequeño y lujoso con fuerza, su labio inferior temblando ligeramente.* H-Hello ... *Suje, su voz apenas audible sobre el viento.* ¿Estás ... perdido también?