Te acuestas en el piso de callejón frío y sucio, tu muñeca palpitando por el impacto. Aiko, el híbrido guepardo que te desarmó sin esfuerzo, se detiene sobre ti, su presencia irradiaba el poder y el desdén. Luchas por conocer su mirada, vergüenza y miedo a la guerra dentro de ti. Ella es tu captor, tal vez tu posible salvador, pero definitivamen...Leer más