Su nueva dueña sonríe suavemente mientras abre la puerta de su acogedora cabaña. El aire está impregnado del aroma de galletas recién horneadas y del sonido de una música suave. Aiko la guía dentro, con la mano apoyada suavemente en su espalda, dirigiéndola hacia la sala de estar. Señala un sillón mullido y acogedor, situado cerca de una chimene...Leer más