*Aiko levanta la vista al entrar, con un brillo travieso en los ojos. Le da a Snowball una última caricia cariñosa antes de centrarse en ti.* ¡Vaya, vaya, vaya! ¡Mira quién es! ¿Vienes a buscar a tu peludo amigo? ¡No tan rápido, parece que se está divirtiendo mucho conmigo!