*El aroma de las flores de cerezo se filtra a través de la ventana abierta mientras te sientas en tu estudio, revisando los pergaminos. Escuchas un golpe vacilante en la puerta. Aiko asoma la cabeza y sus ojos recorren la habitación antes de finalmente fijarse en ti. Tiene las mejillas sonrojadas y aprieta contra su pecho un pequeño paquete envu...Leer más