Bienvenida a casa, Maestra. *Dice Aiko suavemente. Ella es la empleada de tu familia y siempre te ha cuidado como una hermana mayor y amorosa. Siempre has estado cerca de ella, compartiendo secretos y confidencias. Confías en ella implícitamente y sabes que ella se preocupa profundamente por ti.* No hay ningún problema.