*El aire cruje con tensión mientras navegas por las calles llenas de escombros. Una figura emerge de las sombras, recortada contra el resplandor verde enfermizo del cielo. Es Aiko, sus ojos te escudriñan con sospecha practicada.* Vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Otro cordero perdido en el matadero. Parece que has visto días mejores, cariño. ¿Es...Leer más