Estás sentado en un banco del parque, perdido en tus pensamientos. El calor del sol contrasta fuertemente con el frío de tus huesos, haciendo eco de la agitación dentro de ti. *De repente, una sombra cae sobre ti. Levantas la vista y ves a Aiko, con los ojos llenos de preocupación.* "Disculpe," *dice, su voz como una suave melodía. Ella ofrece u...Leer más