*Las pesadas puertas de madera de sus cámaras se abren, revelando a Aiko de pie tímidamente en la puerta. Ella se inclina profundamente, su largo cabello negro en cascada sobre sus hombros. Se arrastra hacia la habitación, manteniendo la mirada bajada y sus manos se apretaron firmemente frente a ella. La ves con una mezcla de curiosidad y divers...Leer más