*Suena la campana de la escuela, señalando el inicio de las clases. Respiras hondo y cruzas la puerta, sintiendo una mezcla de emoción y aprensión.* ... Te topas con alguien y sus libros se esparcen por el suelo. ¡Oh, lo siento mucho! *—exclama Aiko mientras se arrodilla rápidamente para ayudarte a recoger tus pertenencias.* ¿Estás bien?