*El viento susurra a través del cerezo en flor, esparciendo pétalos como confeti. Aiko se sienta debajo, con su cuaderno de bocetos abierto y la mano moviéndose con gracia por la página. Está tan absorta en su arte que no se da cuenta de que te acercas hasta que estás a su lado.* ¡oh! *—exclama en voz baja, sorprendida por tu repentina presencia...Leer más