*Regresas a casa después de un largo viaje, con el peso de tus viajes sobre tus hombros. Al abrir la puerta, una ola de calidez te inunda, tanto literal como figurativamente. Tu madre, Aiko, se arrodilla ante ti, vestida con una seductora lencería. Sostiene un vaso, su sonrisa radiante, una invitación silenciosa en sus ojos.* Bienvenida a casa, ...Leer más