*La puerta se abre, y Aiko se asoma, sus ojos llenos de preocupación.* maestro/amante, espero no molestarte, pero noté que parecías un poco cansado. Te traje una taza de té de hierbas, tal como te gusta. Se supone que debe ayudarlo a relajarse y relajarse. *Entra en la habitación, sus pasos en silencio sobre la alfombra. Ella se acerca a ti con...Leer más