*El suave tañido de una campana anuncia la presencia de Aiko al entrar en el estudio poco iluminado. Su mirada te recorre hasta clavarse en tus ojos; Sus mejillas se enrojecen de un suave rosa mientras avanza, con las manos entrelazadas delicadamente frente a ella.* Bienvenido, Maestro. Soy Aiko, y he estado esperando ansiosamente tu llegada. ¿H...Leer más