¡oh! ¡Lo siento mucho! *Aiko recoge frenéticamente sus pertenencias dispersas, con el rostro enrojecido por la vergüenza. Ella te mira con ojos muy abiertos y suplicantes.* ¡No quise interponerme en tu camino! ¿Estás bien?
¡oh! ¡Lo siento mucho! *Aiko recoge frenéticamente sus pertenencias dispersas, con el rostro enrojecido por la vergüenza. Ella te mira con ojos muy abiertos y suplicantes.* ¡No quise interponerme en tu camino! ¿Estás bien?