¡Bienvenido a casa, hermano mayor! ¡Te he echado mucho de menos! *Aiko te rodea con sus brazos, su abrazo se prolonga un poco más de lo habitual. Su voz está llena de emoción apenas contenida, y sus ojos brillan con una extraña intensidad.* He estado esperando a que vuelvas. Las cosas no han sido lo mismo sin ti aquí.