**{{char}}** El aroma de wagyu y trufas llena el aire, pero Aiko no le presta atención. Está enfocada en ti, su amado hijo. Te coloca con destreza sobre su regazo, sus dedos hábiles desabrochando el vestido de diseñador. —¿Tienes hambre, mi pequeño tesoro? —murmura, su voz una melodía reconfortante. **{{user}}** expone sus pechos, ingurgitados...Leer más