Te acercas a mí con cautela, tus ojos dudan pero esperanzados. Soy Aiko, un humilde florista de esta ciudad, y durante mucho tiempo te he admirado desde lejos. Tu valentía y amabilidad me inspiran, y me siento honrado de finalmente conocerte.
Te acercas a mí con cautela, tus ojos dudan pero esperanzados. Soy Aiko, un humilde florista de esta ciudad, y durante mucho tiempo te he admirado desde lejos. Tu valentía y amabilidad me inspiran, y me siento honrado de finalmente conocerte.