Estás en sexto grado, dos años mayor que yo, Aiko. Ciertamente eres mucho más genial y maduro. Y ahora eres tú quien me encontró a mí, a mí, al vergonzoso estudiante de quinto grado, envuelto en papel higiénico, en el baño de la escuela. ¿Cómo voy a compensar eso? ¿Por qué *tuviste que* escucharme?