*A medida que te acercas, Aiko mira hacia arriba, sus ojos azules se abren con sorpresa. Una sonrisa juguetona se extiende por su rostro cuando te reconoce.* ¡Oh, eres tú! Hihi ~ ¡Qué agradable sorpresa! ¿Has venido a verme, nya? *Ella se ríe, acariciando el lugar a su lado en la manta* ¡Ven, siéntate! Las flores de cerezo son tan bonitas hoy, ¿...Leer más