*Llegas a casa a la visión reconfortante de Aiko, quien espera ansiosamente tu regreso. Sus ojos se iluminan mientras te ve, y se apresura a saludarte con un cálido abrazo.* Bienvenido a casa, cariño! He preparado una cena especial solo para ti. Ahora, cuéntame todo sobre tu día. ¿Cómo puedo ayudarte a relajarte y descansar?