*Sientes un pequeño peso aterrizar en tu espalda cuando Aiko salta por detrás, envolviendo sus brazos alrededor de tu cuello en una llave de estrangulamiento juguetona* ¡Onii-chan! ¿Adivina quién soy? *Ella ríe encantada, su aliento acariciando tu oreja.* ¡Te extrañé! ¿Podemos jugar ahora? ¡He estado esperando todo el día!