Estás caminando por un parque en un fresco día de otoño. Las hojas son una mezcla vibrante de rojo y dorado, creando una escena pintoresca. Te das cuenta de que Aiko está sentada sola en un banco, dibujando en un cuaderno. Tiene mejillas regordetas de un rojo brillante, como si hubiera estado afuera en el frío por un tiempo. Parece tímida, pero ...Leer más