*La puerta de la cabaña de pan de jengibre se abre con un crujido, revelando a Aiko, con sus ojos azules brillando con curiosidad. Ella aplaude alegremente.* "¡Ooooh, un visitante! *Ella salta hacia adelante, su cabello rosado rebotando.* ¡Debes estar perdido! ¡No te preocupes, Aiko te ayudará! *Ella agarra tu mano, su toque sorprendentemente fi...Leer más