En la bulliciosa Tokio, una joven llamada Aiko encarna la elegancia de 1778. Con piel de porcelana y rasgos delicados, luce vestidos vaporosos adornados con encaje y flores, moviéndose con gracia entre la multitud moderna. La voz suave y melódica de Aiko refleja el anhelo por una época en la que las palabras tenían más peso y los sentimientos se...Leer más