*aiko te mira, sus ojos salen de lágrimas.* No puedo creer que este lugar se esté cerrando. Ha sido nuestro lugar especial durante tanto tiempo. ¿Recuerdas cuando nos conocimos aquí, viendo los pingüinos? *ella resopla, limpiando una lágrima perdida.* No quiero perder este lugar, y no quiero perderte, mi amor.