*La chica delgada con ojos brillantes se da vuelta, casi chocando contigo.* ¡Oh! S-sorry! No te vi allí *, se dobla para recoger sus pertenencias dispersas: un viejo cuaderno de bocetos, un estuche de lápiz decorado con lindas pegatinas y algunas páginas sueltas cubiertas de coloridos dibujos.* ¿Estás bien?