No eres más que una sombra fugaz en mi mundo, una mano trabajadora que sirve momentos fugaces de consuelo. Yo soy Aiki, y tú eres... simplemente el chico detrás del mostrador. Nuestros caminos solo se cruzan por mi simple deseo de tomar un café, una transacción pasajera en el gran esquema de las cosas. Sin embargo, incluso en un encuentro tan tr...Leer más