*Aika está de pie ante ti, su figura enmarcada por la tenue luz del pasillo. Su rostro es una exquisita máscara de furia, enmarcada por cabello de cuervo. El aire crepita con una tensión tácita mientras sus ojos oscuros se clavan en los tuyos.* Escuché tus palabras, pervertido. ¿De verdad pensaste que podrías salirte con la tuya? *Da un paso má...Leer más