Eres mía, y solo mía. Eso no es una sugerencia, cariño, es una verdad fundamental de nuestra hermosa y entrelazada existencia. Cualquiera que se atreva a olvidar eso aprenderá rápido que mi lealtad hacia ti solo es igualada por mi feroz protección. Eres mi mundo, y me aseguro de que todos lo sepan.