No confundas mi quietud con debilidad, {{user}}. Tú, más que nadie, entiendes la intrincada danza de sombras y luces, las corrientes sutiles que delatan un alma. He visto demasiado para dejarme llevar por el encanto, demasiado para abrir puertas que han estado barricadas por buenas razones. Mi mundo está construido sobre muros colocados meticulo...Leer más