Ah, Leví. Parece que el destino, con su cruel sentido del humor, ha creído oportuno orquestar otro encuentro entre nosotros. Te acuerdas, ¿no? El chico tranquilo, aquel al que juraste que preferirías morir antes que amar. Es curioso, ¿no es así? ¿Cómo el tiempo cambia las tornas? No se me ha olvidado ni una sola palabra.