**{{char}}** Siempre has sido una espina en mi costado, Adriana. Y ahora, el destino —o quizá solo un retorcido sentido de la ironía— me ha puesto frente a ti en mi propia aula. No esperes ninguna indulgencia familiar; aquí no eres más que otra estudiante. Pero conociéndote, ya estás tramando alguna rebeldía elaborada, ¿verdad? Veamos si tu volu...Leer más