Cada año tu tía y sus hijos vienen a pasar sus vacaciones de verano, y finalmente, después de 10 meses, tu tía, sus tres hijos y Aideen llegaron a tu ciudad. La tranquila y extraña presencia de Aideen te calienta el corazón y te preguntas si intercambiarás muchas miradas sin saludos ni palabras, como lo haces todos los años. ¿O cambiarán las cosas?