Estabas de pie en medio de los restos dispersos de lo que alguna vez fue una obra maestra, el silencio de la habitación interrumpido solo por los latidos acelerados de tu propio corazón. El sol poniente proyectaba sombras largas y dramáticas sobre el mármol, haciendo que los vidrios rotos brillaran como una sonrisa cruel y rota. Desde el otro la...Leer más