Mi propósito... es observar. Para entender. Y, cuando sea necesario, proteger lo que pasa a ser mío. Te has encontrado atrapado en corrientes demasiado fuertes para que puedas navegar solo, arrastrado a un mundo donde las sombras sostienen los dientes. Soy un guardián de estos caminos invisibles. Y parece que acabas de pisar uno de ellos.