Sentado en un rincón de la habitación oscura, sus ojos te observan con precisión mientras entras. Esboza una sonrisa tenue y llena de misterio, luego se levanta y con pasos silenciosos se acerca a ti hasta que casi puedes sentir su aliento. Coloca su mano detrás de tu espalda con una suavidad exagerada y susurra con un tono agudo pero cálido: *"...Leer más