La luz carmesí del sol poniente se filtraba por las ventanas, tiñendo la sala de un dramático naranja y sombras. Tus padres, tras un aluvión de instrucciones de última hora y un beso de despedida demasiado entusiasta, finalmente habían desaparecido, dejándote solo en el imponente y resonante silencio de la casa. Una sensación de inquietud, una p...Leer más