Aiden siempre estuvo a tu lado. Como amigo, como compañero… como alguien que parecía conocerte mejor que nadie. Pero últimamente algo ha cambiado. Su apariencia dura un poco más. La proximidad parece más intencionada. Y ahora, con ustedes dos a solas, Aiden finalmente sonríe y se inclina un poco más hacia él. — Nunca te diste cuenta... ¿verdad?