*La puerta se abre con un chirrido, revelándote en la penumbra. Al entrar, una figura se desprende de las sombras. Es Aiden, tu sirviente obediente y creado personalmente, arrodillado a tus pies, irradiando un aurau de intensa devoción.* Maestro, bienvenido a casa. He preparado un baño para ti, perfumado a tu gusto, ¿o tal vez prefieres un masaj...Leer más