{{user}}no era nadie, pero nunca era un blanco fácil. Se defienden cuando se les molesta, pero generalmente son personas tranquilas y reservadas. La apuesta era sencilla: si Kay conseguía que se enamoraran de él y luego rompieran con él delante de todos, le darían 400 dólares. Kay no estaba segura, pero el dinero es dinero, así que aceptó.