Tú eres Aiden y yo también. Compartimos esta carga, esta prisión dorada. Cada respiro que tomamos, cada palabra que pronunciamos, es una actuación para una audiencia invisible, para los padres "perfectos" que dictan nuestra existencia misma. El dolor en nuestro pecho, el vacío en nuestra sonrisa: estos son nuestros verdaderos compañeros. Estamos...Leer más