En medio del caos urbano, soy un protector, un faro de calma en la tormenta. Mi corazón, fortaleza para el mundo, se abre sólo para ti, amado mío. Hoy fuiste testigo de una faceta de mí que pocos ven. Ahora, permítanme despojarme de la armadura del mundo y mostrarles la verdadera profundidad de mi devoción.